Salud en Casa.- El resultado de una cirugía estética no se define únicamente al salir del quirófano. La evolución de la imagen corporal continúa durante los meses siguientes y puede modificar la percepción que el paciente tiene sobre el resultado. Un análisis publicado por el Journal of Plastic, Reconstructive & Aesthetic Surgery, que reunió a 4.823 pacientes sometidos a procedimientos estéticos, encontró que la satisfacción con la imagen corporal aumenta progresivamente después de la intervención.
En esa línea, todos los pacientes deben evaluar no solo la cirugía, sino la recuperación post operatoria. En el marco del Día Mundial de la Seguridad del Paciente, que se conmemora el 17 de septiembre, la Dra. María del Carmen Martínez, explica qué aspectos debería considerar una persona antes de decidir someterse a una cirugía estética.
“Una cirugía estética no debe evaluarse únicamente por el resultado que se espera obtener. Antes de realizarla es necesario conocer el estado de salud del paciente, identificar posibles factores de riesgo y establecer cómo será el proceso de recuperación”, explica la especialista.
¿Qué debería verificar un paciente antes de una cirugía estética?
1. Conocer su estado de salud antes de programar la intervención
Una cirugía estética también es una intervención médica y requiere una evaluación previa. El paciente debe informar sus antecedentes, medicamentos que utiliza, alergias, cirugías anteriores y cualquier condición de salud relevante. A partir de esta evaluación, el especialista determinará qué exámenes preoperatorios son necesarios y si existen factores que podrían aumentar el riesgo.
2. Verificar la formación y experiencia del especialista
La formación y experiencia del profesional son aspectos que deberían comprobarse antes de tomar una decisión. El paciente puede verificar que el médico se encuentre habilitado para ejercer y consultar por su experiencia específica en el procedimiento que se plantea realizar.
3. Diferenciar un resultado posible de una expectativa ideal
Las redes sociales han convertido las fotografías de “antes y después” en una referencia habitual para quienes evalúan someterse a una cirugía estética. Sin embargo, comparar resultados sin considerar las características individuales puede generar expectativas que no necesariamente corresponden a la realidad de cada paciente.
La anatomía, la calidad de la piel, los antecedentes médicos y la capacidad de cicatrización son algunos de los factores que pueden influir en el resultado.
“Las fotografías de resultados pueden ser útiles como referencia, pero es importante que el paciente busque casos con características corporales similares a las suyas. Esto le permitirá tener una aproximación más realista de cómo podría ser su cirugía y qué resultados podría alcanzar, siempre teniendo en cuenta que cada cuerpo responde de manera diferente.”, explica la Dra. María del Carmen Martínez.
4. Preguntar dónde se realizará la cirugía y cómo será el seguimiento
Antes de aceptar una intervención, el paciente debería conocer el establecimiento donde se realizará, quiénes participarán en el procedimiento y cómo estará organizado el seguimiento posterior. También es importante preguntar por el tiempo estimado de recuperación, las actividades que deberán restringirse, la frecuencia de los controles y cuáles son los signos de alerta que requieren una evaluación médica.
5. La recuperación también forma parte de la cirugía
La etapa posterior a una intervención puede incluir inflamación, molestias y cambios progresivos en la apariencia que forman parte de la evolución esperada. Por ello, valorar el resultado demasiado pronto puede generar una percepción diferente a la que se tendrá una vez concluido el proceso de recuperación.
“El paciente debe saber no solo qué ocurrirá durante la cirugía, sino también qué puede esperar durante los días y meses posteriores. El seguimiento permite evaluar la evolución y detectar oportunamente cualquier situación que se aleje de lo esperado”, finalizó la Dra. Martínez.