Salud en Casa.- La lactancia materna es un proceso que requiere aprendizaje. Si bien aporta nutrientes y componentes que contribuyen a la protección del bebé frente a diversas infecciones, también puede generar dudas en las madres, especialmente durante las primeras semanas. El agarre, la posición y la extracción son algunos de los aspectos que pueden marcar la diferencia en la experiencia de lactancia.
“La lactancia no debería vivirse con dolor constante. Si existen molestias, dificultades con el agarre o dudas sobre la alimentación del bebé, es importante buscar orientación para identificar qué puede estar ocurriendo”, señala la Dra. Mónica Ramírez, Gerente adjunta de gestión integral de riesgo de Pacífico Salud.
¿Cómo saber si el bebé tiene un buen agarre?
Un acople adecuado permite que el bebé extraiga la leche de manera efectiva y ayuda a prevenir lesiones en el pezón. La Dra. Ramírez de Pacífico Salud, recomienda considerar los siguientes aspectos:
Busca una posición cómoda y con la espalda bien apoyada.
Mantén al bebé alineado y orientado hacia tu cuerpo.
Acerca al bebé al pecho, en lugar de llevar el pecho hacia él.
Coloca el pezón frente a su nariz para estimular que abra ampliamente la boca.
Cuando abra la boca, acércalo al pecho procurando que tome parte importante de la areola.
Los labios deben quedar hacia afuera y el mentón puede tocar el pecho.
La toma no debería generar dolor persistente.
“Existen diferentes posiciones para amamantar y no hay una única que funcione para todas las madres. Lo importante es encontrar una postura cómoda para ambos y verificar que el bebé esté correctamente alineado y tenga un buen agarre”, explica la Dra. Julia María Sánchez, pediatra de SANNA El Golf.
La extracción puede realizarse con un extractor o de manera manual. Antes de comenzar, lávate las manos y utiliza un recipiente limpio. Si utilizas un extractor, verifica que el embudo se adapte correctamente al pecho. La extracción no debería provocar dolor.
En la extracción manual, coloca los dedos en forma de “C” aproximadamente 2 a 3 centímetros detrás de la areola. Presiona hacia atrás, en dirección al pecho, y luego comprime y libera de manera rítmica. Evita deslizar los dedos sobre la piel o tirar del pezón.
¿Cómo conservar la leche materna?
Una vez extraída, coloca la leche en un recipiente limpio, ciérralo y coloca la fecha de extracción. Como referencia, la Dra. Mónica Ramírez de Pacífico Salud indica:
A temperatura ambiente (25 °C): hasta 4 horas.
En refrigeración (4 °C): hasta 4 días. Es preferible colocarla al fondo del refrigerador y no en la puerta.
En congelación (-18 °C): hasta 6 meses para mantener una calidad óptima.
Si la leche está congelada, descongélala primero en el refrigerador y luego entíbiala en un recipiente con agua tibia. No se recomienda utilizar el microondas ni volver a congelar la leche una vez descongelada.
La OMS y el Ministerio de Salud recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida. Después, aconsejan continuar con la lactancia junto con la incorporación progresiva de alimentos complementarios adecuados para la edad, hasta los dos años o más.
“Cada experiencia de lactancia es diferente. Contar con información y acompañamiento oportuno puede ayudar a resolver dificultades y a que la madre se sienta más segura durante esta etapa”, concluye la Dra. Sánchez, especialista de SANNA El Golf.