● El Departamento de Nutrición y Dietética del Hospital María Auxiliadora recomienda optar por alternativas ricas en fibra y acompañar con bebidas sin azúcar.
Salud en Casa.- En el marco de las celebraciones tradicionales de octubre, el Hospital María Auxiliadora (HMA) -del Ministerio de Salud (Minsa)- recomienda a la población disfrutar del tradicional turrón de manera moderada, y tener especial cuidado con la cantidad, la frecuencia de consumo y los alimentos o bebidas con los que se acompaña.
Especialistas del Departamento de Nutrición y Dietética señalan que este postre puede formar parte de una alimentación equilibrada, siempre que se consuma en porciones pequeñas y dentro de una dieta saludable.
Una porción adecuada de turrón equivale aproximadamente al tamaño de una cajita de fósforos, es decir, entre 40 y 50 gramos, lo cual aporta entre 230 y 280 kilocalorías. Por ello, si se adquiere un turrón de un kilo, lo recomendable es compartirlo con la familia y evitar consumir grandes cantidades en una sola ocasión.
Aunque una pequeña porción puede consumirse diariamente, no es lo más recomendable, por lo que se aconseja variar los postres y mantener una alimentación equilibrada.
El turrón tiene como ingrediente principal la harina de trigo y contiene grasas y azúcares, por lo que su consumo excesivo puede contribuir a una ingesta elevada de calorías y grasas saturadas, factores que, a largo plazo, pueden afectar la salud cardiovascular.
Si bien existen alternativas elaboradas con panela o estevia, o que incorporan frutos secos, estos cambios pueden mejorar el valor nutricional del producto, pero no necesariamente reducen su contenido calórico. Por ello, más que centrarse únicamente en el tipo de endulzante o ingrediente adicional, es fundamental controlar la porción.
Versiones ricas en fibra
Los especialistas recomiendan, además, acompañar el turrón con bebidas bajas en azúcar o sin azúcar y evitar combinarlo con gaseosas, chicha morada o café con azúcar, así como con jugos de frutas muy dulces. También es importante considerar el momento del día en que se consume: puede ser una opción de postre después del almuerzo, siempre y cuando el plato de fondo consumido previamente haya incluido verduras y proteínas.
Si el almuerzo contiene una cantidad importante de carbohidratos, como tallarines, por ejemplo, se recomienda reducir la porción de estos alimentos para mantener un adecuado equilibrio.
Otra alternativa es optar por turrones que incorporen ingredientes ricos en fibra, como cañihua, quinua o kiwicha, los cuales pueden ofrecer un mejor aporte nutricional. Sin embargo, la presencia de frutos secos u otros ingredientes no significa necesariamente que el producto tenga menos calorías, por lo que la cantidad consumida sigue siendo determinante.
Asimismo, se recomienda realizar actividad física de manera regular; por ejemplo, una persona que consume una porción mayor, de alrededor de 150 gramos, requerirá un gasto energético considerable para compensar esas calorías.
“En el Hospital María Auxiliadora, desde el Departamento de Nutrición y Dietética, trabajamos para orientar a nuestros pacientes sobre cómo disfrutar de nuestras costumbres y tradiciones peruanas de una manera saludable. No se trata de prohibir el turrón, sino de aprender a consumirlo con moderación, respetando las porciones y acompañándolo de una alimentación equilibrada y actividad física”, señala la licenciada Olga Mendoza, jefa de este departamento.