Las pérdidas involuntarias de orina y los cambios en el control de la vejiga pueden afectar la confianza y las actividades diarias de las mujeres. Conocer cómo manejarlos es clave para mantener su bienestar.
Salud en Casa.- La menopausia suele presentarse entre los 45 y los 55 años, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), y está acompañada de cambios hormonales que pueden influir en la salud urinaria. La disminución de estrógenos puede favorecer molestias como la urgencia para orinar, el aumento de las micciones y las pérdidas involuntarias de orina, síntomas que pueden afectar la confianza y las actividades cotidianas.
Aunque estas molestias pueden volverse más frecuentes durante esta etapa, no deben asumirse como una consecuencia inevitable del envejecimiento. Reconocer las señales y buscar orientación médica permite identificar sus posibles causas y conocer las alternativas para manejarlas. En ese contexto, Plenitud, marca de Kimberly-Clark especializada en productos para el cuidado de adultos, comparte algunas recomendaciones para afrontar estos cambios con mayor comodidad y bienestar.
“Las pérdidas involuntarias de orina pueden generar incomodidad e incluso llevar a algunas mujeres a limitar actividades que antes disfrutaban. Desde Plenitud buscamos contribuir a que puedan afrontar estos cambios con mayor tranquilidad, promoviendo información y soluciones que les permitan mantener su comodidad y confianza en el día a día”, señaló Fiorella Moretti, vocera de Kimberly-Clark.
La atención oportuna permite identificar las causas de las molestias urinarias y evaluar las opciones disponibles para su manejo. Hablar de estos cambios con naturalidad y contar con información confiable contribuye a que las mujeres puedan tomar decisiones informadas sobre su cuidado y mantener su calidad de vida durante la menopausia.