Fenómeno El Niño: cómo prevenir enfermedades asociadas a este evento climático

Fenómeno El Niño: cómo prevenir enfermedades asociadas a este evento climático

29 Octubre, 2026

  • Las altas temperaturas y el incremento de las precipitaciones por el Fenómeno El Niño favorecen la propagación del dengue, males gastrointestinales, afecciones respiratorias, dermatológicas y oculares.

 

  • Virginia Cuevas, jefa de Riesgos de Sanitas, explica acerca de las enfermedades asociadas a este evento climático y brinda recomendaciones de prevención y cuidado en el hogar ante esta situación.

 

 

Salud en Casa .- El incremento de las temperaturas, la humedad persistente y las lluvias irregulares vinculadas al Fenómeno El Niño generan escenarios propicios para la propagación de diversas afecciones en el país. Por ejemplo, en lo que va del año se registran más de 42 mil casos acumulados de dengue, sumados a cerca de 893 mil episodios de enfermedades diarreicas agudas, más de un millón de infecciones respiratorias agudas (IRA) y casi 9 mil reportes de leptospirosis.

 

 

 

"Las variaciones climáticas no producen las enfermedades de forma automática, sino que potencian las condiciones que facilitan la multiplicación de virus, bacterias y mosquitos en nuestro entorno. Por ello, entender cómo se transmiten estos males y actuar de manera preventiva en casa, es la herramienta más efectiva para proteger a las familias antes de llegar a una complicación médica", señala Virginia Cuevas, jefa de Gestión de Riesgo en Salud de Sanitas Perú.

 

 

Para afrontar de manera informada esta temporada, la Dra. Cuevas comparte información sobre las principales afecciones que suelen incrementarse durante los periodos de mayor calor y precipitaciones, cómo identificar sus síntomas iniciales y, medidas simples que pueden ser adoptadas en el hogar como parte de la rutina diaria, permitiendo cortar las cadenas de transmisión y reducir drásticamente las probabilidades de contagio.

 

 

 


 

 

 

 

  • Dengue. Es una infección viral agudizada por el clima cálido que se transmite por la picadura del mosquito Aedes aegypti, el cual se reproduce en recipientes de agua limpia estancada dentro o alrededor de las viviendas. Se manifiesta inicialmente con fiebre alta repentina, dolor de cabeza intenso, detrás de los ojos y en las articulaciones. Si el cuadro evoluciona con molestias abdominales continuas, vómitos persistentes o sangrado de mucosas, se trata de signos de alarma que requieren atención médica hospitalaria inmediata.

 

 

¿Qué hacer para prevenir? Lavar, cepillar y tapar herméticamente todos los depósitos donde se almacene agua. Reemplazar el líquido de floreros por arena húmeda para evitar la reproducción del zancudo.

 

 

 

 

 

 

 

  • Enfermedades diarreicas e infecciones gastrointestinales. Son afecciones del tracto digestivo causadas por bacterias o virus que proliferan con el calor o por la contaminación de acueductos. Se contagian mediante la ingesta de agua no potable, bebidas contaminadas o alimentos mal manipulados, provocando deposiciones líquidas frecuentes, dolor de vientre, náuseas y fiebre. La pérdida acelerada de líquidos puede derivar en deshidratación severa, manifestada con boca seca, somnolencia o falta de lágrimas; requiriendo evaluación médica rápida en niños pequeños y adultos mayores.

 

¿Qué hacer para prevenir? Hervir el agua al menos durante un minuto antes de beberla o preparar comidas. Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, y asegurar la cocción completa de las comidas.

 

  • Leptospirosis. Se trata de una infección bacteriana potencialmente grave asociada a zonas inundadas que ingresa al organismo cuando heridas abiertas en la piel o mucosas entran en contacto con agua, barro o suelo contaminado por orina de animales infectados, principalmente roedores. Sus síntomas iniciales incluyen fiebre alta de aparición brusca, dolor de cabeza, escalofríos y dolores musculares en las pantorrillas y la espalda. De no ser tratada a tiempo, puede comprometer el funcionamiento de los riñones y el hígado.

 

¿Qué hacer para prevenir? Evitar caminar descalzo o con calzado abierto sobre charcos o barro y, en caso transite por lugares inundados, utilizar botas de goma y cubrir cualquier herida de la piel con vendas impermeables. Limpiar frascos que puedan estar en contacto con orina de los roedores como latas de bebidas o alimentos.

 

 


 

 

 

 

  • Infecciones respiratorias agudas. Afecciones cuya prevalencia aumenta ante la humedad ambiente persistente y los cambios bruscos de temperatura. Se contagian de persona a persona a través de pequeñas gotas expulsadas al hablar, toser o estornudar, así como por el contacto con superficies contaminadas. Se manifiestan con tos, congestión nasal, fiebre, dolor de garganta y/o de oído, requiriendo vigilancia especial si se presenta dificultad para respirar o silbidos en el pecho, sobre todo en población de riesgo como niños, mujeres embarazadas y adultos mayores.

 

¿Qué hacer para prevenir? Tratar de no someterse a cambios bruscos de temperatura, evitar el contacto con personas que presenten síntomas de infección respiratoria y mantener al día las vacunas contra la influenza y el neumococo.

 

 

 


 

 

 

 

  • Afecciones dermatológicas y oculares. La combinación de calor intenso, sudoración excesiva y el contacto directo con agua estancada o contaminada favorece la aparición de dermatitis, micosis (hongos en la piel) y conjuntivitis. Sus síntomas incluyen picazón intensa, enrojecimiento, sarpullido, descamación cutánea y secreción ocular, los cuales demandan mantener una rigurosa higiene personal y la piel bien seca.

 

¿Qué hacer para prevenir? Secar bien la piel tras la sudoración, vestir ropa fresca de algodón y aplicar repelente periódicamente. Si se tienen las manos sucias o sudadas, evitar el contacto con los ojos.

 

De igual manera, la especialista hace énfasis que, si se presenta fiebre, diarrea o síntomas leves, lo ideal es recurrir a canales de orientación médica telefónica o teleconsulta para recibir un diagnóstico adecuado en casa, evitando la automedicación y el uso innecesario de las salas de emergencia.

 

“La articulación entre el cuidado en el hogar y el uso responsable de los servicios de salud resulta indispensable para garantizar una respuesta sanitaria eficiente durante la temporada climática. Adoptar hábitos seguros en casa y consultar a tiempo al profesional médico marca una enorme diferencia ", concluye Cuevas.

 

 

Ante la presencia de señales de alarma como dificultad para respirar, deshidratación grave, sangrado o confusión, la población debe acudir de inmediato al establecimiento de salud más cercano. En esa línea, Sanitas cuenta con más de 350 aliados a nivel nacional para atender las necesidades de los pacientes. Para más información ingresar a https://sanitasperu.com/.