Afirmaciones de la parlamentaria Milagros Jauregui Aguayo sobre los huacos eróticos Moche carecen de sustento científico
29 Octubre, 2026
Salud en Casa.- Durante sus recientes intervenciones legislativas, la senadora Milagros Jáuregui de Aguayo ha emitido varios juicios argumentando un supuesto perjuicio hacia los menores por la presencia de réplicas de los huacos moche en espacios públicos. Sin embargo, la psicología del desarrollo, la neurociencia y la antropología médica contradicen frontalmente sus declaraciones, asegura el psicólogo clínico y sexólogo Gary Rivera al Portal Salud en Casa.
Las 5 afirmaciones de la parlamentaria que carecen de sustento científico son:
- "Los huacos eróticos despiertan una sexualidad que no es sana"
- Explicación científica: La sexualidad humana no se "despierta" de forma nociva o patológica por observar arte antiguo o formas anatómicas corporales. Desde la psicología clínica y la sexología, la sexualidad es un proceso de desarrollo biológico y social continuo. Un estímulo visual estático de valor patrimonial no tiene la capacidad de desviar o corromper el desarrollo psicosexual. Lo que sí genera distorsiones severas en la sexualidad es la exposición precoz a pornografía explícita real en internet o la vivencia de violencia sexual, no el arte arqueológico.
2. "Los niños de 0 a 5 años no están capacitados neurológicamente para ser expuestos a este tipo de imágenes"
- Explicación científica: La neurociencia aplicada al desarrollo infantil demuestra que el cerebro de un niño menor de 5 años procesa los estímulos visuales según sus propios esquemas de experiencia, careciendo del concepto adulto del "morbo" o la "lascivia". Para las estructuras cognitivas de un infante, ver estas esculturas equivale a ver dibujos anatómicos o un cuerpo desnudo en un entorno natural (como en un ambiente médico o familiar). Su cerebro reacciona con curiosidad intelectual básica ("¿Por qué tiene esa forma?"), lo cual es un hito completamente normal en la maduración cognitiva, sin causar ninguna alteración en sus redes neuronales.
3. "La exposición a estas esculturas causa confusión en los niños porque ven dimensiones del cuerpo diferentes a como ellos se ven"
- Explicación científica: Los niños pequeños conviven cotidianamente con caricaturas, juguetes y esculturas de proporciones alteradas y cuerpos irreales (como superhéroes hipermusculosos, dinosaurios antropomórficos o personajes con ojos gigantes) sin sufrir desórdenes psicológicos. El cerebro infantil posee suficiente plasticidad y adaptabilidad cognitiva para asimilar representaciones artísticas desproporcionadas sin alterar la percepción de su propia autoimagen corporal o generar cuadros de disociación o confusión clínica.
4. Estas representaciones afectan directamente la salud mental infantil y van en contra de los derechos del niño"
- Explicación científica: La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la UNICEF catalogan los factores de riesgo reales para la salud mental de la niñez como el estrés tóxico, el maltrato físico, la desnutrición crónica y el abandono. No existe un solo registro o estudio empírico que sitúe el acceso al patrimonio cultural y artístico como una vulneración a los derechos de los menores. Al contrario, las convenciones internacionales protegen el derecho de la infancia a participar libremente en la vida cultural, el arte y el conocimiento de su propia historia nacional.
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5. Ver estas imágenes causa miedo en los niños y no son cosas normales"
- Explicación científica: La psicología del desarrollo señala que las reacciones de "miedo, asco o vergüenza" frente a la anatomía o la reproducción no son instintivas en la infancia, sino conductas aprendidas por imitación. El infante no siente pánico de forma natural ante una representación de la fertilidad; es el adulto cuidador el que, condicionado por tabúes culturales, religiosos o morales, proyecta su propio pudor o incomodidad sobre el menor. Abordar el arte prehispánico de manera pedagógica y natural elimina cualquier posibilidad de respuesta ansiosa o temerosa en el niño.