¿Cómo la sororidad puede transformar tu experiencia menstrual?

¿Cómo la sororidad puede transformar tu experiencia menstrual?

28 Agosto, 2025

Salud en Casa.- Cada mes, más de 2000 millones de mujeres en el mundo menstrúan, según el informe Joint Monitoring Programme for Water Supply, Sanitation and Hygiene de la Organización Mundial de la Salud y UNICEF (2023). 

 

 

Sin embargo, hablar abiertamente de la menstruación sigue siendo un desafío: el mismo estudio señala que solo 2 de cada 5 escuelas a nivel mundial (39%) imparten educación sobre salud menstrual, lo que limita la conversación y el apoyo entre mujeres. Esta realidad es también una oportunidad para fomentar la información y la empatía, así como para tejer redes de apoyo que impulsen la vivencia menstrual como una parte inherente de la vida.

 

 

La sororidad, esa red de acompañamiento incondicional y empático entre las mujeres, es una de las herramientas más potentes para contribuir con el empoderamiento, la autoestima, la eliminación de prejuicios y desigualdades, y naturalizar los ciclos fisiológicos.

 

 

 

De acuerdo con la psicóloga Massiel Martel“cuando entre mujeres nos acompañamos en lo cotidiano -escuchándonos y recordándonos que no estamos solas- generamos espacios seguros que fortalecen nuestra confianza y bienestar emocional. El cerebro responde de forma positiva ante estos vínculos: al sentirnos comprendidas y protegidas, se activan regiones asociadas al bienestar y se atenúa la actividad en áreas vinculadas al estrés”.

 

 

 

Consciente de la fuerza transformadora del soporte entre mujeres en cada ciclo de la vida, Ladysoft, marca de cuidado femenino de Softys, busca disipar mitos y estigmas en torno a la menstruación, así como hacer del apoyo mutuo un habilitador que permita que cada mujer pueda vivir su periodo con confianza y bienestar. Massiel Martel, en colaboración con Ladysoft, comparte algunas formas sencillas, pero profundamente significativas, de integrar la sororidad en nuestro día a día:

 

 

 


 

 

 

 

 

  1. Revisar prejuicios personales: Algunas ideas que tenemos en torno a la experiencia femenina pueden estar basadas en estereotipos. Reconocer y validar la singularidad de cada mujer nos ayudará a mantener redes de apoyo saludables.
  2. Acompañar con empatía: Estar presente en momentos desafiantes y escuchar activamente a nuestras amigas nos permitirá comprender su sentir sin juzgarlas, evitando así dar consejos no solicitados.
  3. Intercambiar saberes: La información es poder. A través de nuestra interacción cotidiana con contenidos claros y veraces sobre bienestar, autocuidado y/o salud menstrual, podemos aportar datos valiosos a otras mujeres.
  4. Preparar un kit de higiene solidario: Cargar con una toalla higiénica extra, -incluso cuando no estamos menstruando-, pañitos húmedos o gel antibacterial, es un gesto que puede ser de gran ayuda para alguien con una emergencia.
  5. Tener conversaciones más humanas: Expresar nuestras emociones con libertad puede propiciar interacciones más honestas sobre temas normales que puedan percibirse equivocadamente como vergonzosos o tabúes.
  6. Celebrarnos mutuamente: Festejar las victorias de otras con entusiasmo genuino, comprendiendo que el éxito de una es fuente de inspiración colectiva.