Lejos de responder solo a una tendencia estética, el aumento de cirugías y tratamientos en hombres refleja una mayor preocupación por la salud, el bienestar y la imagen personal, con procedimientos cada vez más naturales y personalizados.
Salud en Casa.- Durante los últimos años, la cirugía plástica ha dejado de ser un tema exclusivamente femenino. Hoy, un número creciente de varones acude a consulta médica motivado no solo por mejorar su apariencia, sino también por corregir molestias físicas, optimizar funciones corporales y fortalecer su bienestar integral. Esta evolución responde a cambios culturales, mayor acceso a información confiable y una visión más abierta del autocuidado masculino.
Las cifras respaldan esta tendencia. Según la International Society of Aesthetic Plastic Surgery (ISAPS), los procedimientos estéticos en hombres han crecido de forma sostenida en América Latina, representando cerca del 15 % del total de intervenciones, siendo la región una de las que muestra mayor dinamismo a nivel mundial. En Perú, especialistas señalan un incremento progresivo de consultas masculinas, especialmente en procedimientos faciales y corporales mínimamente invasivos.
“Cada vez más hombres entienden que la cirugía plástica no busca transformar su identidad, sino ayudarlos a verse y sentirse mejor, manteniendo rasgos naturales y funcionales”, señala la señala la Dra. María del Carmen Martínez, cirujana plástica y directora de Cirugía Plástica Martínez. “La clave está en una evaluación médica adecuada y en elegir procedimientos que realmente respondan a una necesidad personal”, agrega.
En este contexto, la especialista refiere, los procedimientos que hoy concentran mayor interés entre el público masculino:
1. Rinoplastía funcional y estética. Este procedimiento lidera la demanda masculina, sobre todo cuando existe dificultad respiratoria o desviación del tabique nasal. Además de mejorar la función respiratoria, permite armonizar el rostro sin alterar la masculinidad de los rasgos. Actualmente, se priorizan técnicas que ofrezcan resultados discretos y acordes a la estructura facial del paciente.
2. Liposucción localizada. La acumulación de grasa en abdomen, flancos o zona pectoral es una de las principales consultas. La liposucción ayuda a definir el contorno corporal cuando estas áreas no responden al ejercicio ni a la dieta. No se trata de una solución para bajar de peso, sino de un complemento para mejorar proporciones y comodidad física.
3. Tratamientos faciales no quirúrgicos. La toxina botulínica y el ácido hialurónico son cada vez más solicitados por hombres entre los 30 y 50 años. Estos tratamientos permiten suavizar líneas de expresión, refrescar el rostro y prevenir signos de envejecimiento, siempre que se apliquen con criterio médico y en dosis adecuadas.
4. Blefaroplastía o cirugía de párpados. La mirada cansada o envejecida suele afectar la percepción personal y profesional. La cirugía de párpados permite eliminar exceso de piel o bolsas, logrando una apariencia más descansada sin cambios evidentes. Es uno de los procedimientos con mayor impacto visual y rápida recuperación.
5. Cirugías postpérdida de peso. Tras una reducción significativa de peso, algunos hombres presentan exceso de piel que puede generar irritaciones, incomodidad o limitar la actividad física. Procedimientos como la abdominoplastía contribuyen a mejorar la movilidad, la higiene y la calidad de vida, además del aspecto corporal.
“Es importante que los pacientes masculinos entiendan que no todos los procedimientos son para todos y que el acompañamiento del especialista antes, durante y después del tratamiento es fundamental para obtener resultados seguros y satisfactorios”, enfatiza la doctora Martínez.
La creciente participación de los hombres en la cirugía plástica refleja un cambio profundo en la forma de entender la salud y el cuidado personal. Informarse, acudir a profesionales certificados y tener expectativas realistas son pasos esenciales para que estas intervenciones contribuyan no solo a una mejor imagen, sino también a una mejor calidad de vida.