Cálculos renales: señales silenciosas y hábitos para prevenir una emergencia

Cálculos renales: señales silenciosas y hábitos para prevenir una emergencia

23 Enero, 2026

Salud en Casa.- Los cálculos renales se han convertido en un problema silencioso que afecta cada vez más a jóvenes y adultos en el Perú. Según el Ministerio de Salud (Minsa), entre los 20 y 35 años, una etapa marcada por mayor riesgo de deshidratación y dietas inadecuadas, hasta el 12% de los hombres y el 6% de las mujeres podrían desarrollar cálculos renales en algún momento de su vida.

 

 

Formados por la cristalización de sustancias presentes en la orina, los cálculos pueden pasar desapercibidos hasta que alcanzan un tamaño suficiente para causar dolor intenso o infecciones. El Dr. Freddy Ramírez, urólogo de SANNA Clínica San Borja, explica que estos aparecen cuando la concentración de minerales supera la capacidad de disolución del organismo o cuando disminuyen los factores naturales que protegen los riñones, como los citratos, y advierte: “la mayoría de pacientes no siente ningún síntoma hasta que el cálculo ya es grande o se desplaza, generando un dolor súbito y severo que obliga a buscar atención médica de inmediato”.

 

Asimismo, el especialista comenta que “aunque existen distintos tipos, desde los compuestos por calcio hasta los vinculados a infecciones urinarias, su origen suele relacionarse con factores como la hidratación insuficiente, dietas altas en sal, azúcar, exceso de carnes rojas, antecedentes familiares, sedentarismo o vivir en zonas calurosas”.

 

Para reducir el riesgo de desarrollar cálculos renales, el especialista recomienda adoptar las siguientes medidas preventivas, respaldadas por guías clínicas internacionales:

 

 

·        Mantener una hidratación constante, buscando que la orina sea clara durante el día. Una ingesta adecuada de agua ayuda a diluir minerales como calcio y oxalato, disminuyendo la probabilidad de que se cristalicen. Una persona debe orinar aproximadamente 2 litros en 24 horas, para conseguir este volumen debe adoptar el hábito de beber líquidos no azucarados entre comidas.

·        Limitar el consumo de sal, una dieta alta en sodio eleva la cantidad de calcio en la orina, lo que aumenta la formación de cálculos. Por lo tanto, reducir alimentos procesados, embutidos y snacks puede tener un impacto significativo.

·        Consumir frutas ricas en citratos como limón, naranja y toronja. El citrato actúa como un inhibidor natural al unirse a minerales y evitar que formen cristales. Incluso pequeñas cantidades diarias pueden reducir el riesgo en personas predispuestas.

·        Reducir el consumo de productos azucarados como harinas, galletas, chocolates y caramelos, y limitar especialmente las bebidas gasificadas.

·        Priorizar una dieta equilibrada, moderando la ingesta de carnes rojas y proteínas animales, que pueden aumentar el ácido úrico en la orina. Incorporar verduras, granos integrales y proteínas magras ayuda a mantener un pH urinario más estable.

·        Realizar controles urológicos regulares, sobre todo si existen antecedentes familiares o episodios previos. Un examen preventivo permite identificar factores de riesgo metabólicos antes de que aparezca un cálculo.

 

 

El doctor agrega que reconocer señales tempranas como dolor lumbar intermitente, molestias al orinar o cambios en el color de la orina permite actuar con mayor rapidez y evitar complicaciones. Las técnicas actuales para el tratamiento de cálculos, muchas de ellas mínimamente invasivas, han demostrado ser seguras y efectivas, permitiendo una recuperación más rápida.

 

 

En SANNA tratamos a los pacientes con la mayor calidez y buscamos la mejor atención en salud, concientizando sobre la importancia de la prevención, porque los cálculos renales pueden pasar desapercibidos durante mucho tiempo, pero con hábitos simples y una evaluación a tiempo es posible prevenirlos y evitar que evolucionen hacia cuadros más dolorosos o severos”, concluye el Dr. Ramírez.