Más allá de la ecografía: cinco evaluaciones prenatales clave que influyen en la salud del bebé a largo plazo

Más allá de la ecografía: cinco evaluaciones prenatales clave que influyen en la salud del bebé a largo plazo

27 Enero, 2026

 Un control prenatal integral permite detectar riesgos invisibles en una ecografía y prevenir enfermedades que pueden manifestarse incluso en la adultez.

 

Salud en Casa.- Durante el embarazo, la ecografía se ha consolidado como una de las herramientas más conocidas y valoradas por las gestantes. Sin embargo, confiar únicamente en este examen puede resultar insuficiente para garantizar la salud del bebé a corto y largo plazo. El seguimiento prenatal moderno va más allá de las imágenes y contempla evaluaciones médicas clave que permiten identificar riesgos genéticos, metabólicos, infecciosos y emocionales desde etapas tempranas.

 

 

 

 

“La ecografía es fundamental, pero el embarazo implica cambios biológicos complejos que no siempre se reflejan en una imagen. Un control prenatal integral permite evaluar factores de la madre que influyen directamente en el desarrollo del bebé, no solo durante la gestación, sino también en su salud futura”, explica la Dra. Luciana Almendariz, ginecóloga de la Clínica Anglo Americana.

 

 

 

Cinco evaluaciones prenatales que marcan la diferencia

Entre los controles más relevantes que deben formar parte del seguimiento prenatal se encuentran:

 

 

 

●      Tamizaje genético y cromosómico, que permite identificar alteraciones desde el primer trimestre.

●      Evaluación metabólica materna, como el despistaje de anemia y diabetes gestacional.

●      Despistaje de infecciones, incluyendo TORCH, hepatitis, sífilis y VIH, que pueden afectar al feto.

●      Seguimiento del crecimiento fetal y del bienestar placentario, clave para asegurar un adecuado desarrollo intrauterino.

●      Evaluación de la salud mental materna, un factor cada vez más reconocido por su impacto en el embarazo y el desarrollo del bebé.

 

 

 

Cada etapa del embarazo cumple un rol específico. En el primer trimestre, se prioriza el tamizaje genético, infeccioso y la evaluación inicial del riesgo obstétrico. En el segundo trimestre, el enfoque está en el despistaje de malformaciones, el control metabólico y el crecimiento fetal. Finalmente, en el tercer trimestre, la vigilancia se centra en el bienestar fetal, la función placentaria y la preparación para el parto.

 

 

 

“Gracias a un control prenatal integral, es posible identificar de forma precoz alteraciones cromosómicas, restricción del crecimiento intrauterino, riesgo de parto prematuro, diabetes gestacional, preeclampsia, infecciones que podrían afectar al feto e incluso trastornos emocionales maternos, reduciendo su impacto inmediato y futuro”, indica la Dra. Almendariz.

 

 

 

Diversos estudios han demostrado que muchas enfermedades del adulto tienen su origen en la etapa intrauterina. “Un seguimiento prenatal adecuado se asocia con un mejor desarrollo neurológico, metabólico y cardiovascular del niño. Intervenir a tiempo durante el embarazo es una inversión directa en la salud futura del bebé”, enfatiza la Dra. Almendariz, ginecóloga de la Clínica Anglo Americana.

 

 

 

Finalmente, hay señales de alerta durante el embarazo que no deben minimizarse. Los síntomas como sangrado vaginal, disminución de movimientos fetales, dolor abdominal intenso, cefalea persistente, visión borrosa, hinchazón de rostro, manos o piernas, fiebre o malestar general importante requieren evaluación médica inmediata. Ante cualquier duda, la recomendación es no postergar e ir directamente a consulta médica.