Regreso a clases: Claves para reforzar la seguridad en niños de la primera infancia

Regreso a clases: Claves para reforzar la seguridad en niños de la primera infancia

19 Febrero, 2026

 ●       En el Perú, cerca de 1.5 millones de niños son menores de 6 años, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), una etapa especialmente vulnerable frente a accidentes domésticos y riesgos externos.

 

 

Salud en Casa.- A pocas semanas del inicio del año escolar, muchas familias se preparan para el regreso a clases de niños en etapa de primera infancia, periodo que abarca desde los 0 hasta los 6 años, y en el que se sientan las bases de su desarrollo físico, social y emocional. En este contexto, la seguridad cobra especial relevancia, ya que los menores inician nuevas rutinas, pasan más tiempo fuera del hogar o quedan al cuidado de terceros.

 

 

“La prevención y el acompañamiento son fundamentales para reducir riesgos tanto dentro como fuera del hogar, especialmente en una etapa en la que muchos padres primerizos enfrentan nuevas rutinas y mayor autonomía de sus hijos”, señaló Cecilia Soto, gerenta de Comunicaciones y Marca de Verisure, quien además compartió cinco claves para reforzar la seguridad de los más pequeños durante esta etapa:

 

1. La prevención como hábito familiar: La seguridad en la primera infancia no debe entenderse como una acción aislada, sino como un proceso continuo que acompaña el crecimiento de los niños. Evalúa periódicamente los riesgos del entorno, anticiparse a nuevas etapas de desarrollo y adaptar las normas del hogar permite reducir accidentes y situaciones imprevistas a lo largo del año escolar. Involucrar a todos los miembros de la familia en este enfoque preventivo refuerza una cultura de cuidado compartido y sostenido en el tiempo.

 

2. Apoyo de soluciones tecnológicas para el cuidado del hogar: Durante la jornada escolar, muchos padres pasan gran parte del día fuera de casa o con acceso limitado al celular, por lo que contar con herramientas que permitan actuar de inmediato ante una emergencia resulta clave. En este contexto, soluciones como el botón SOS de Verisure permiten activar una alerta directa a la central de monitoreo ante cualquier situación de riesgo, ya sea dentro del hogar o cuando el niño se encuentra al cuidado de terceros. Este tipo de tecnología facilita una respuesta rápida y coordinada, brindando mayor tranquilidad a las familias.

 

3. Supervisión y comunicación constante con cuidadores: Adicional a las medidas físicas de seguridad, es clave mantener una comunicación fluida entre padres, cuidadores y centros educativos. Compartir información actualizada sobre rutinas, horarios, personas autorizadas para recoger al menor, contactos de emergencia y protocolos de actuación ante cualquier incidente permite una respuesta rápida y coordinada. Esta supervisión constante ayuda a detectar a tiempo cambios en el comportamiento del niño y reforzar su bienestar durante la jornada escolar.

 

4. Enseñar hábitos básicos de seguridad desde temprana edad: Esta etapa es ideal para introducir, de manera sencilla y acorde a su edad, nociones básicas de seguridad. Los niños pueden aprender a identificar adultos de confianza, a no interactuar con desconocidos y a respetar límites claros dentro y fuera del hogar. Asimismo, es importante fomentar la expresión de emociones, enseñándoles a comunicar cualquier situación que les genere incomodidad, miedo o confusión, fortaleciendo así su autonomía y capacidad de pedir ayuda.

 

5. Preparar el hogar para nuevas rutinas: Con el regreso a clases cambian los horarios y los momentos en que los niños permanecen en casa. Por ello, es fundamental revisar constantemente los accesos, asegurar puertas y ventanas, proteger enchufes y retirar objetos peligrosos del alcance de los menores, especialmente en hogares donde quedan al cuidado de familiares o nanas. Asimismo, el apoyo de herramientas como cámaras de seguridad permite a los padres supervisar el cumplimiento de las rutinas y el cuidado de los niños incluso a distancia, aportando mayor tranquilidad durante la jornada.

 

El regreso a clases es una etapa de adaptación no solo para los niños, sino también para las familias. Reforzar la seguridad en la primera infancia permite acompañar este proceso con mayor confianza y tranquilidad.