Un control médico previo puede detectar problemas de visión, crecimiento, postura o bienestar emocional.
Salud en Casa .- Con el inicio del año escolar, muchos padres se enfocan en útiles, uniformes y horarios. Sin embargo, es un buen momento para revisar algunos aspectos clave de la salud infantil que pueden influir directamente en el bienestar y el rendimiento académico durante el año.
Realizar un control médico previo al inicio de clases permite detectar oportunamente condiciones que, aunque no siempre presentan síntomas evidentes, podrían afectar el desarrollo del niño a lo largo del periodo escolar.
“Los chequeos médicos regulares en niños mayores de tres años suelen realizarse una vez al año. Si se hacen antes del inicio de clases, es posible identificar condiciones de manera preventiva, antes de que se manifiesten durante el año escolar”, explica el Dr. Luis Soto de León, pediatra de la Clínica Anglo Americana.
A continuación, el Dr. Luis Soto de León, pediatra de la Clínica Anglo Americana, comparte un checklist de salud infantil que los padres pueden considerar antes del regreso a clases:
Evaluar crecimiento y estado nutricional: El control pediátrico incluye medir peso y talla para evaluar el estado nutricional del niño y detectar posibles alteraciones. También se revisan los hábitos de alimentación y se brindan recomendaciones para mantener una dieta equilibrada durante el año escolar.
Revisar el esquema de vacunación: El inicio de clases es una oportunidad para verificar que el calendario de inmunizaciones esté completo. Mantener las vacunas al día ayuda a prevenir enfermedades que suelen propagarse con mayor facilidad en entornos escolares.
Detectar posibles problemas visuales o auditivos: Las dificultades para ver o escuchar pueden afectar el aprendizaje. Señales como bajo rendimiento o problemas de concentración pueden alertar sobre una deficiencia. En la edad escolar se recomiendan controles oftalmológicos periódicos, especialmente en niños que usan lentes.
Evaluar postura y peso de la mochila: El exceso de peso en la mochila puede generar malas posturas y dolor de espalda. Se recomienda evitar sobrecargarla y, de ser necesario, optar por maletas con ruedas. Durante el control médico también se evalúa la postura para descartar alteraciones.
Observar el bienestar emocional: El inicio del año escolar puede ser un periodo de adaptación. Durante el control pediátrico también se evalúa el estado emocional y conductual para detectar señales de ansiedad, conductas disruptivas, depresión o déficit de atención que requieran evaluación especializada.
Revisar hábitos de sueño y alimentación: Dormir bien y mantener una alimentación balanceada son factores clave para el desarrollo cognitivo y físico. Se recomienda establecer rutinas de sueño regulares antes de que inicie el colegio y asegurar una dieta variada que incluya los nutrientes necesarios para sostener la energía y la concentración durante la jornada escolar.
Además del chequeo médico, el Dr. Luis Soto de León, pediatra de la Clínica Anglo Americana, recuerda que fomentar la actividad física regular también es fundamental para fortalecer músculos, mejorar la postura y contribuir al bienestar general de los niños.
Finalmente, si durante el año escolar se observan síntomas persistentes o cambios en la salud, el aprendizaje o el comportamiento del niño, lo recomendable es acudir a su pediatra para una evaluación oportuna.