Salud en Casa .- Durante los meses de calor, las herramientas de maquillaje pueden convertirse en un espacio ideal para la proliferación de bacterias si no se limpian con la frecuencia adecuada. El sudor, el sebo natural de la piel y la humedad que se acumulan en brochas, pinceles y esponjas crean un ambiente favorable para el crecimiento de microorganismos que pueden afectar la salud cutánea.
“Cuando las brochas y esponjas acumulan restos de maquillaje, grasa y humedad, se vuelven un medio propicio para el crecimiento de bacterias. Si no se limpian con la frecuencia adecuada, pueden provocar irritaciones, brotes de acné o incluso infecciones en la piel”, explica Lorena Torres, docente del programa de Maquillaje de la Escuela de Belleza y Estética del Instituto Carrión.
Para evitar problemas cutáneos, la especialista recomienda mantener una rutina de limpieza según el tipo de herramienta:
El uso de herramientas contaminadas puede provocar obstrucción de poros, irritación, enrojecimiento o infecciones bacterianas, especialmente en personas con piel sensible o que siguen tratamientos dermatológicos.
Cómo lavarlas correctamente
Una limpieza adecuada ayuda a prolongar la vida útil de las herramientas y a proteger la piel. El procedimiento recomendado incluye:
Además, la especialista advierte que no es recomendable compartir herramientas de maquillaje.
“Las herramientas también tienen un tiempo de vida útil. Si presentan mal olor, deformación, manchas persistentes o si las esponjas pierden elasticidad, lo más recomendable es reemplazarlas para evitar problemas en la piel”, concluye la docente del Instituto Carrión.