Creencias y hábitos que dañan la salud bucal aún persisten silenciosamente

Creencias y hábitos que dañan la salud bucal aún persisten silenciosamente

21 Mayo, 2026

 Creencias comunes, como cepillarse con fuerza o ignorar el sangrado, siguen presentes en la vida cotidiana y pueden provocar problemas silenciosos; especialistas alertan sobre los riesgos y los avances en la prevención

 

 

Salud en Casa.-A pesar de los avances en la odontología y del fácil acceso a la información, los hábitos perjudiciales para la salud bucal aún persisten en la vida cotidiana de gran parte de la población, muchos de ellos basados en creencias antiguas que continúan transmitiéndose dentro de las familias y, más recientemente, en las redes sociales.

 



Para los especialistas, este escenario refleja una combinación entre tradición cultural y desinformación. “Gran parte de estas creencias surge de la transmisión familiar y de la falta de acceso a información de calidad. Incluso con la evolución de la odontología, muchos de estos conceptos siguen repitiéndose”, explica la Dra. Camila Borges Fernandes, ortodoncista, periodoncista y adepta al Protocolo GBT.

 

Según la especialista, la ciencia odontológica ya ha investigado y refutado varias de estas ideas. “Mitos como la percepción de que el sangrado de las encías es normal o de que solo debemos acudir al dentista cuando hay dolor no cuentan con respaldo en la literatura científica”, afirma.

 

Los errores más comunes

Entre los errores más recurrentes observados en los consultorios, se destacan:

 

1. “Si no duele, no hay problema”
Enfermedades como las caries y los problemas periodontales pueden evolucionar de forma silenciosa. Cuando aparece el dolor, el cuadro suele estar más avanzado.

2. “Cepillarse con fuerza limpia mejor”
Esta práctica puede causar desgaste del esmalte, retracción gingival y aumento de la sensibilidad.

3. “El sangrado de las encías es normal”
El sangrado es una señal de inflamación, que puede evolucionar hacia cuadros más graves si no se trata.

4. “Los dientes de leche no necesitan cuidado”
Son esenciales para el habla, la masticación y el desarrollo de la dentición permanente.

5. “El tratamiento odontológico es caro”
La prevención sigue siendo más accesible que las intervenciones complejas.

6. “Los procedimientos son dolorosos”
Con los avances tecnológicos, los tratamientos se han vuelto significativamente más cómodos.


Otro punto de atención es la popularización de remedios caseros en las redes sociales. Mezclas con bicarbonato, carbón activado o limón, frecuentemente asociadas al blanqueamiento dental, pueden causar daños irreversibles en el esmalte. “Estas sustancias son abrasivas o ácidas y pueden aumentar la sensibilidad y comprometer la estructura de los dientes”, advierte.

 

Además, prácticas como sustituir el hilo dental por palillos o utilizar enjuagues bucales como alternativa al cepillado también se encuentran entre los hábitos que preocupan a los especialistas.

 

Los impactos van más allá de la estética

Las consecuencias de la desinformación no se limitan a la apariencia. Los problemas bucales pueden comprometer funciones básicas, como la masticación y el habla, además de impactar directamente en la autoestima y la vida social.

“La salud bucal está directamente relacionada con el bienestar general. Cuando se descuida, puede afectar desde la nutrición hasta la confianza al sonreír y comunicarse”, destaca la Dra. Camila.

Los avances refuerzan la prevención

Ante este escenario, la llamada odontología basada en la evidencia ha ido ganando protagonismo, orientando prácticas más seguras y eficaces con base en estudios científicos.

La educación en salud también desempeña un papel central en este proceso. “No se trata solo de informar, sino de transformar el comportamiento y fomentar el autocuidado”, afirma la especialista.

 

Paralelamente, los avances tecnológicos están cambiando la forma en que se realiza la prevención. Protocolos más modernos, como el Guided Biofilm Therapy (GBT), utilizan técnicas menos invasivas y enfocadas en la eliminación dirigida del biofilm, proporcionando mayor comodidad al paciente.

 

“Más del 98% de los pacientes reportan poco o ningún dolor durante el procedimiento, lo que aumenta la adherencia al cuidado preventivo”, explica.

 

Además del confort, estos enfoques permiten diagnósticos más tempranos y tratamientos más personalizados, reduciendo la necesidad de intervenciones más invasivas en el futuro.

 

Los hábitos simples aún marcan la diferencia

A pesar de las innovaciones, los cuidados básicos siguen siendo esenciales: cepillado adecuado con pasta dental con flúor, uso diario de hilo dental, alimentación equilibrada y visitas regulares al dentista.

 

“Al final, lo más importante sigue siendo la constancia. Son hábitos simples, pero que marcan toda la diferencia a lo largo de la vida”, refuerza.

 

El mensaje es claro: la información de calidad sigue siendo la principal aliada de la salud bucal. “Desmitificar creencias es esencial para que las personas asuman el control de su propio cuidado de forma consciente y basada en la ciencia”, concluye.