Salud en Casa. El desgaste laboral es un síndrome asociado al estrés crónico en el trabajo que afecta la salud física, emocional y el desempeño profesional. Muchos peruanos conviven a diario con estas señales sin reconocer que podrían estar atravesando este problema. En el Perú, el 78% de los trabajadores reporta indicios de agotamiento ocupacional y el 60% excede las horas pactadas para su jornada, una combinación que convierte al país en el de mayor incidencia de burnout frecuente en toda Latinoamérica, con una tasa de 16%, tres puntos porcentuales más que Colombia y cuatro por encima de México y Chile.
"Este síndrome no aparece de un día para otro, es el resultado de meses, e incluso años, de estrés acumulado sin el manejo adecuado. Lo preocupante es que muchas personas lo normalizan dentro de su rutina diaria y no lo reconocen como una condición que requiere apoyo profesional", señala José Chávez, psicólogo de Sanitas Consultorios Médicos.
El burnout no solo se limita al estado de ánimo, sino también tiene efectos a nivel fisiológico. Su aparición activa determinadas regiones cerebrales que disparan los niveles de cortisol y adrenalina, lo que desencadena consecuencias directas en múltiples sistemas del organismo: mayor riesgo de hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares, debilitamiento del sistema inmunológico y alteraciones digestivas. A largo plazo, ignorar o minimizar estos síntomas incrementa considerablemente la probabilidad de desarrollar depresión o trastornos de ansiedad.
Frente a este escenario, el especialista comparte las señales más frecuentes que las personas suelen pasar por alto, ya sea por atribuirlas al cansancio cotidiano o por no reconocerlas como síntomas de alerta:
Aunque cualquier persona puede desarrollar este síndrome, existen grupos que enfrentan un riesgo mayor. Los más afectados son los jóvenes: en el Perú, el 17% de la Generación Z (de 13 a 28 años) y el 14% de los millennials (de 29 a 44 años) reportan burnout constanteii. Estas generaciones son también las que señalan con frecuencia que la sobrecarga y el estrés laboral afectan su bienestar y rendimiento. Además, las personas expuestas a discriminación o exclusión en el trabajo, como aquellas con neurodivergencias e integrantes de la comunidad LGBTQ+ii, suelen presentar mayores niveles de desgaste ocupacional.
Entre los factores que contribuyen al desarrollo de este síndrome destaca la creciente de la hiperconectividad: la dificultad para desconectarse fuera del horario laboral, las jornadas extendidas y la saturación digital han convertido la fatiga tecnológica en un factor de riesgo transversal a todas las industrias.
Para proteger la salud mental y prevenir este problema, el psicólogo recomienda incorporar las siguientes medidas en la rutina diaria:
"El burnout no es un signo de debilidad ni de falta de compromiso, es la señal de que el cuerpo y la mente han llegado a su límite. Reconocerlo a tiempo y buscar ayuda profesional es el acto de responsabilidad más importante que una persona puede tener consigo misma", concluye el especialista.
Para contribuir con el acceso a salud de calidad y orientación preventiva, Sanitas Consultorios Médicos cuenta con especialistas en distintas áreas médicas para el acompañamiento y cuidado integral de sus pacientes. Más información en: www.sanitasperu.com