Según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (Endes) 2024, el 62.2 % de los peruanos de 15 años a más presenta exceso de peso, condición multifactorial relacionada con entornos alimentario, sueño, determinantes sociales y biológicos, patrones de alimentación inadecuados y actividad física deficiente o sedentarismo.
Marilyn Montejo, decana de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad Científica del Sur, comparte recomendaciones para disfrutar de la gastronomía peruana con equilibrio y sin comprometer la salud de ningún integrante de la familia.
Salud en Casa .- Las Fiestas Patrias son sinónimo de reunión familiar y gastronomía peruana, pero también de hábitos alimentarios que, si no se manejan con conciencia, pueden afectar el bienestar. Según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (Endes 2024), el 62.2 % de los peruanos de 15 años presenta exceso de peso1, condición que el Instituto Nacional de Salud (INS) advierte afecta al 70 % de los adultos de 30 a 59 años y al 42.4 % de los jóvenes, lo que convierte estas celebraciones en una oportunidad para reflexionar sobre los hábitos en la mesa familiar.
Para Marilyn Montejo, decana de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad Científica del Sur, celebrar y comer bien no son objetivos opuestos. "La clave está en el equilibrio, la selección consciente de ingredientes y el control de las porciones. No se trata de prohibir nada, sino de disfrutar con equilibrio, planificación y respeto por las necesidades de cada integrante de la familia", explica la especialista.
Nuestra gastronomía tiene una ventaja poco reconocida, muchos de sus platos más emblemáticos son, en su esencia, bastante nutritivos. “El cebiche, por ejemplo, aporta proteínas de alta calidad y puede aportar ácidos grasos omega-3 gracias al pescado (si se usan especies como bonito, caballa o jurel), mientras que la pachamanca incorpora hierbas aromáticas y proteínas con poca o ninguna grasa añadida. El desafío está, en muchos casos, no en el plato en sí, sino en los acompañamientos, las porciones y los métodos de preparación que se eligen. Con ajustes sencillos, como usar cortes de carne magra, reducir el aceite o sustituir la fritura por cocción al horno, es posible mantener el sabor característico de la cocina criolla sin sacrificar el equilibrio nutricional”, agrega.
En ese sentido, Montejo comparte ocho recomendaciones para una celebración más consciente:
Incorporar estas prácticas de forma habitual exige algo más que buenas intenciones; requiere una relación más consciente con la alimentación y con las tradiciones. En esa línea, el nutricionista cumple un rol fundamental, no solo como profesional clínico, sino como educador capaz de orientar a las personas en su vida cotidiana, incluidas las celebraciones. "El nutricionista de hoy debe estar en constante actualización, porque la evidencia avanza y las necesidades de la población también. Acompañar a las personas en momentos como estos, donde la comida tiene un valor cultural y emocional profundo, es parte esencial de nuestra labor", destaca Montejo.
"Las Fiestas Patrias son para disfrutarlas con alegría y con los sabores que nos definen como peruanos. La nutrición no está reñida con la tradición; al contrario, una buena alimentación es también un acto de amor hacia quienes compartimos la mesa. Celebremos con sabor, pero también con conciencia y bienestar para todos", concluye la decana.