Semana Mundial de la Lactancia Materna: especialista explica cómo transitar el destete de forma segura

Semana Mundial de la Lactancia Materna: especialista explica cómo transitar el destete de forma segura

4 Agosto, 2026

  • El Perú registra un promedio de 67.38% de lactancia materna exclusiva, cifra que supera la meta establecida por la OMS para los países de América.
     

 

  • Vanesa Castillo, decana adjunta de la carrera de Obstetricia de la Universidad Científica del Sur, señala que el desinterés progresivo por la lactancia y la menor demanda de pecho frente a los alimentos complementarios son algunas de las señales que indican que el bebé está listo para iniciar este proceso.

 

Salud en Agosto .- En los últimos siete años, el Perú registró un promedio nacional de lactancia materna exclusiva de 67.38%, cifra que supera ampliamente el promedio mundial de 42.4% y la meta del 50% establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para los países de América al año 20251. Si bien cada familia enfrenta un proceso de alimentación distinto, para aquellas madres que se encuentran lactando, es importante conocer cuándo y cómo iniciar el destete de forma segura, una transición natural que, cuando se realiza de forma gradual, favorece el bienestar tanto de la madre como del bebé.

 

Vanesa Castillo, decana adjunta de la carrera de Obstetricia de la Universidad Científica del Sur, explica que el destete seguro es aquel que respeta los tiempos de adaptación del organismo del bebé. "No se trata solo de reemplazar un alimento por otro. El cuerpo del bebé necesita tiempo para adaptarse nutricional e inmunológicamente a la nueva alimentación, y la madre también necesita ese mismo tiempo para evitar complicaciones como la congestión mamaria o infecciones”, señala.

 

Aunque la OMS no establece una edad fija para iniciar el destete, la especialista recuerda que cada lactancia es un proceso único. Cuando las circunstancias lo permiten, se recomienda que sea exclusiva durante los primeros seis meses de vida y se mantenga junto con la alimentación complementaria hasta los dos años o más, en línea con lo que recomienda UNICEF, organismo que resalta que la leche materna durante este periodo sigue fortaleciendo tanto la salud del niño como el vínculo madre-hijo.

 

Para identificar el momento adecuado para iniciar este proceso, Castillo comparte las siguientes señales:

 

 

  1. Pérdida de interés espontánea por el pecho: el bebé succiona con menor frecuencia y ya no busca la lactancia como su principal fuente de consuelo o alimento.
  2. Distracción constante durante la toma: prioriza el entorno, los sonidos o el juego por encima de la lactancia, señal de que su atención se dirige hacia otros estímulos.
  3. Curiosidad activa por los alimentos complementarios: observa, intenta tocar o mostrar interés genuino por lo que comen los adultos a su alrededor.

  4. Mayor capacidad de saciarse con otros alimentos: logra sentirse satisfecho con la alimentación complementaria, reduciendo naturalmente su demanda de leche materna.
  5. Reducción progresiva y espontánea de las tomas: el propio bebé, sin intervención forzada, empieza a solicitar la lactancia con menor frecuencia durante el día.
  6. Mayor autonomía en su alimentación: muestra habilidades para sostener alimentos, morder o masticar, lo que indica una maduración adecuada para la transición.

Castillo precisa que estas señales deben observarse de forma sostenida y en conjunto, y no como hechos aislados: la distracción o el menor interés ocasional durante una toma son frecuentes en distintas etapas del desarrollo del bebé y no implican, por sí solos, que esté listo para el destete. Asimismo, precisa que la curiosidad por los alimentos y la habilidad para sostenerlos o masticarlos son, ante todo, señales de que el bebé está listo para iniciar la alimentación complementaria alrededor de los seis meses, y que continúan presentándose mientras la lactancia se mantiene, por lo que no deben interpretarse por sí solas como una indicación para reducir las tomas de pecho.

La especialista destaca que respetar los tiempos de adaptación es clave para que este proceso sea positivo para ambos. "Cuando la producción de leche se reduce de forma progresiva, el cuerpo de la madre se adapta naturalmente. De igual manera, cuando el bebé recibe los alimentos complementarios de forma paulatina, su organismo puede aprovechar mejor los nutrientes y mantener un crecimiento adecuado", explica.

Por ello, recomienda prestar atención a señales como la curva de crecimiento del bebé, su calidad de sueño y su estado de ánimo general, ya que son buenos indicadores de que el proceso se está llevando de forma adecuada. Para lograrlo, la especialista recomienda:

  • Ir paso a paso, sin prisas: se recomienda comenzar reduciendo las tomas del día antes que las de la noche, ya que estas últimas suelen estar más asociadas al momento de conciliar el sueño y a la búsqueda de cercanía y seguridad con la madre, por lo que eliminarlas de forma prematura puede generar mayor resistencia en el bebé.

  • Sumar nuevos alimentos de forma progresiva: ofrecer los alimentos complementarios en pequeñas cantidades, dando tiempo al bebé para conocer y acostumbrarse a nuevos sabores y textura.

  • Avanzar con calma: evitar cambios muy bruscos en la alimentación, ya que esto puede generar incomodidad o rechazo por parte del bebé.
  • Tener paciencia: cada bebé tiene su propio ritmo de adaptación, por lo que este proceso puede tomar más o menos tiempo según cada caso.
  • Consultar con un profesional: ante cualquier duda sobre cómo llevar este proceso, siempre es recomendable buscar la orientación de un especialista en salud.

La obstetra resalta, además, que el acompañamiento profesional debe estar presente desde el nacimiento del bebé. "Desde el parto, el obstetra enseña a la madre la técnica adecuada de lactancia. Luego, en los controles de crecimiento del bebé, el profesional de salud continúa evaluando su crecimiento y la alimentación, en un trabajo articulado con nutricionistas y otros especialistas", señala.

Asimismo, destaca la importancia de la red de apoyo familiar durante esta etapa. "El acompañamiento de la familia brinda tranquilidad emocional a la madre y ofrece al bebé otras fuentes de contención afectiva, lo que reduce el estrés para ambos", indica.

 

Sobre el vínculo afectivo entre madre e hijo, la especialista aclara que este no se pierde con el destete, sino que se transforma. "A medida que el bebé reduce las tomas de forma sostenida, es momento de que la madre encuentre otras formas de conexión, como el juego, sin dejar de lado la cercanía física y afectiva que caracterizó los primeros meses de vida", explica.

 

"Cada proceso de destete es único y depende de las circunstancias de cada familia. Ninguna madre debe sentir culpa por tomar decisiones informadas y adaptadas a su realidad. Lo importante es priorizar el cuidado nutricional del bebé y buscar siempre la orientación de un profesional de salud", concluye.