Las condiciones climáticas asociadas al Fenómeno de El Niño pueden alterar la película lagrimal, la primera barrera de protección de los ojos, aumentando el riesgo de irritación y enfermedades de la superficie ocular.
● El Instituto Nacional de Oftalmología (INO) advierte que el calor (alto nivel de radiación ultravioleta), el viento y la exposición al polvo pueden favorecer la aparición de ojo seco severo,, conjuntivitis y alergias oculares durante esta temporada.
Salud en Casa .- El aumento de la temperatura, el viento y el polvo que acompañan al Fenómeno de El Niño no solo generan molestias respiratorias o en la piel. También pueden afectar la película lagrimal, una fina capa que recubre la superficie del ojo y funciona como su primera barrera de protección. Cuando esta capa pierde estabilidad, los ojos quedan más expuestos a la resequedad, la irritación, infecciones y otras patologías que pueden afectar la salud visual.
La American Academy of Ophthalmology (AAO) advierte que la exposición constante al calor (radiación ultravioleta), al aire acondicionado o a corrientes de aire acelera la evaporación de la lágrima y reduce la estabilidad de esta barrera natural, dejando la superficie ocular más vulnerable. Asimismo, el Instituto Nacional de Oftalmología (INO) del Ministerio de Salud señala que las altas temperaturas y las condiciones ambientales asociadas al Fenómeno de El Niño pueden favorecer enfermedades oculares como el ojo seco, la conjuntivitis y las alergias oculares, especialmente en personas expuestas al polvo, el viento y la radiación solar.
Los primeros signos de que la superficie ocular está siendo afectada suelen ser ardor, sensación de cuerpo extraño o de arenilla, enrojecimiento, lagrimeo constante, visión borrosa intermitente y mayor sensibilidad a la luz. Muchas personas creen que estas molestias desaparecerán por sí solas y recurren a la automedicación con descongestionantes oculares; sin embargo, esta práctica no es recomendable, ya que puede retrasar un diagnóstico oportuno y agravar la irritación. Además, favorece la aparición de infecciones al disminuir la barrera de protección natural del ojo y reducir la oxigenación de los tejidos oculares. Si estos síntomas persisten o se intensifican, es importante acudir al oftalmólogo para recibir una evaluación y el tratamiento adecuado", explica la Dra. Gabriela Quezada, médica oftalmóloga y asesora de Laboratorios Lansier.
¿Cómo proteger la película lagrimal durante el Fenómeno de El Niño?
Para reducir el impacto de las condiciones climáticas sobre la superficie ocular, Laboratorios Lansier recomienda:
● Proteger los ojos al salir de casa: Utilizar lentes de sol con filtro UV400 y, de preferencia, con diseño envolvente. Además de proteger frente a la radiación ultravioleta, ayudan a disminuir el impacto directo del viento, el polvo y otras partículas que pueden irritar los ojos.
● Evitar la exposición directa al aire: Reducir el tiempo frente a ventiladores, aire acondicionado o corrientes de aire dirigidas al rostro, ya que estos ambientes aceleran la evaporación de la lágrima y aumentan la sensación de resequedad e irritación.
● Preservar una adecuada lubricación ocular: Ante sensación frecuente de resequedad o molestias, utilizar lágrimas artificiales sin conservantes, siempre bajo indicación del oftalmólogo. Estos lubricantes ayudan a mantener la estabilidad de la superficie ocular y reducen la fricción al parpadear.
● Cuidar la higiene de los párpados: Limpiar diariamente el borde de los párpados con productos específicos o según la recomendación del especialista. Esto favorece el correcto funcionamiento de las glándulas de Meibomio, encargadas de producir la capa grasa que evita la evaporación rápida de la lágrima.
● Mantenerse hidratado: Las altas temperaturas favorecen la pérdida de líquidos del organismo, lo que también puede afectar la producción y estabilidad de la lágrima. Beber suficiente agua durante el día contribuye a mantener una adecuada hidratación ocular, especialmente en épocas de calor intenso.
● Tener una buena alimentación: Con productos ricos en omega 3, como el pescado, frutos secos, palta, nueces y otros que favorecen la lubricación ocular, reducen la inflamación de la superficie ocular, optimizan la calidad de las lágrimas y evitan la sequedad ocular.
"La película lagrimal cumple un rol fundamental en la protección de nuestros ojos. Durante periodos de altas temperaturas y cambios ambientales, adoptar medidas preventivas permite reducir molestias, evitar complicaciones y preservar una buena salud visual", concluye la especialista de Laboratorios Lansier.