La intervención benefició a un paciente de 36 años con cardiopatía hipertrófica.
Salud en Casa.- El Hospital Nacional Dos de Mayo (HNDM) continúa consolidándose como referente nacional en el manejo de enfermedades cardiovasculares complejas. En esta oportunidad un equipo del Servicio de Cardiología realizó con éxito el implante de un desfibrilador automático implantable subcutáneo (DAI-S) en un paciente de 36 años con cardiopatía hipertrófica y alto riesgo de muerte súbita.
El paciente acudió al consultorio de cardiología el 7 de marzo del presente año, luego de permanecer cinco años sin controles de su desfibrilador implantado. Durante la evaluación médica se detectó que el dispositivo había agotado su batería y que el electrodo presentaba una disfunción que impedía su funcionamiento, por lo que ya no podía protegerlo frente a una eventual arritmia ventricular.
La Dra. Frida Eulogio Valenzuela, cardióloga Electrofisióloga del HNDM quien lideró la operación, explicó que el paciente ya había sido sometido anteriormente a implantes de desfibriladores convencionales; sin embargo, debido a antecedentes de infección, obstrucción venosa y deterioro del sistema previo, colocar un nuevo dispositivo por la vía tradicional representaba un alto riesgo.
Tras iniciar en marzo el proceso para la adquisición del dispositivo, el equipo multidisciplinario realizó el implante el pasado 11 de julio. La intervención, que tuvo una duración aproximada de dos horas, consistió en colocar un desfibrilador subcutáneo, tecnología que se implanta debajo de la piel sin necesidad de introducir cables al interior del corazón a través de las venas, disminuyendo el riesgo de nuevas infecciones y complicaciones vasculares. La evolución del paciente fue favorable dándosele de alta a los dos días de la intervención.
Este dispositivo permanece monitoreando permanentemente el ritmo cardíaco y, cuando identifica una arritmia potencialmente mortal, como una taquicardia ventricular o una fibrilación ventricular, administra una descarga eléctrica que restablece el ritmo normal del corazón, evitando un episodio de muerte súbita.
Al respecto, el Dr. Bari Vásquez Pacheco, jefe del Servicio de Cardiología del HNDM, precisó que no todos los pacientes con miocardiopatía hipertrófica requieren un desfibrilador. “Solo alrededor del 5 % presenta un riesgo suficientemente alto para indicar este procedimiento. La mayoría recibe tratamiento médico, estudios de seguimiento y una evaluación permanente para identificar oportunamente a quienes puedan beneficiarse de esta tecnología”, señaló.
Asimismo, explicó que la miocardiopatía hipertrófica suele tener un origen genético, por lo que es importante investigar antecedentes familiares de muerte súbita o enfermedades cardíacas. Añadió que síntomas como desmayos sin causa aparente, palpitaciones en reposo deben motivar una evaluación cardiológica inmediata, ya que podrían ser señales de una arritmia potencialmente grave.
Con este tipo de intervenciones, el Hospital Nacional Dos de Mayo reafirma su compromiso con la atención especializada de pacientes con enfermedades cardiovasculares de alta complejidad, incorporando tecnologías que contribuyen a prevenir la muerte súbita y ofrecer una mejor calidad de vida.