Fenómeno El Niño: cuatro cambios que podrían afectar la vida diaria de los peruanos
19 Agosto, 2026
Salud en Casa.- El Fenómeno El Niño no es solo sinónimo de lluvias intensas, huaicos o temperaturas elevadas. En el Perú, un país especialmente vulnerable por su geografía, sus brechas de infraestructura y la exposición de sus ciudades y ecosistemas a eventos climáticos extremos, sus efectos pueden desencadenar una cadena de impactos que llegue directamente a la vida cotidiana de millones de personas. Desde la disponibilidad y calidad del agua hasta el funcionamiento de los sistemas de drenaje, la infraestructura urbana y el equilibrio de los ecosistemas, sus consecuencias pueden extenderse mucho más allá de una emergencia climática puntual.
La experiencia de eventos anteriores demuestra que el impacto tampoco es uniforme. Comprender estas consecuencias requiere mirar el Fenómeno El Niño no únicamente desde la meteorología, sino también desde una perspectiva ambiental, capaz de identificar cómo los cambios en el clima pueden afectar los recursos naturales, las ciudades y la salud de los ecosistemas. En este contexto, la carrera de Ingeniería Ambiental de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH) adquiere especial relevancia al formar profesionales capaces de analizar estos problemas y plantear soluciones orientadas a la prevención y gestión de riesgos.
En ese sentido, la UPCH, en el marco de su próximo examen de admisión este 13 de septiembre de 2026, comparte cuatro cambios que podrían afectar la vida diaria de los peruanos.
- El agua podría convertirse en uno de los principales desafíos.- Las alteraciones en las lluvias pueden generar una situación paradójica: mientras algunas zonas enfrentan exceso de agua e inundaciones, otras pueden experimentar dificultades en su disponibilidad hídrica. Además, las lluvias intensas pueden arrastrar sedimentos y contaminantes hacia ríos y fuentes de abastecimiento. Por ello, la gestión y protección de las fuentes de agua será fundamental durante y después del fenómeno.
- Las ciudades tendrán que enfrentar más presión sobre sus sistemas de drenaje.- Calles, canales, alcantarillado y sistemas de drenaje pueden verse sobrepasados cuando las precipitaciones superan lo habitual. El problema no depende únicamente de cuánto llueva, sino también de cuánto pueden soportar las ciudades. La acumulación de residuos en calles y desagües puede agravar las inundaciones, por lo que mantener libres los sistemas de evacuación de agua resulta una medida preventiva clave.
- El aumento de temperatura puede alterar ecosistemas completos.- Los cambios de temperatura no afectan solamente a las personas. Plantas, animales y microorganismos responden a las variaciones ambientales modificando sus ciclos, distribución y comportamiento. Algunas especies pueden desplazarse hacia nuevas zonas mientras otras pueden disminuir, generando alteraciones en las cadenas alimenticias y en el equilibrio de ecosistemas terrestres y marinos.
- La prevención ambiental será tan importante como la respuesta ante emergencias.- Identificar zonas vulnerables, proteger fuentes de agua, mantener infraestructura de drenaje y monitorear cambios en los ecosistemas permite reducir riesgos. La ingeniería ambiental cumple un papel clave precisamente en esa transición: pasar de reaccionar ante el desastre a gestionar los riesgos antes de que ocurran.