Salud en Casa.- La obesidad infantil avanza silenciosamente en el Perú. Según el Ministerio de Salud, el 8,6% de los menores de 5 años y el 38,4% de los niños y adolescentes entre 6 y 13 años presentan exceso de peso. No son solo cifras: reflejan una realidad en la que la comida ultraprocesada desplaza a la nutritiva y el juego activo cede terreno a las pantallas, abriendo la puerta a enfermedades prevenibles como la diabetes, las patologías cardiovasculares y distintos tipos de cáncer.
El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos advierte que un niño obeso tiene mayores probabilidades de padecer cáncer en la edad adulta. El sobrepeso y la obesidad generan un estado de inflamación crónica, así como niveles elevados de insulina, del factor de crecimiento insulínico y de hormonas sexuales, factores que favorecen la aparición de neoplasias malignas.
En ese sentido, el Dr. Yan Carlos Vargas Caycho, radiooncólogo y director de Oncodrip, insta a los padres de niños de entre 0 y 4 años a cumplir con los controles de Crecimiento y Desarrollo (CRED) y a llevar a los mayores de 5 años a consultas preventivas anuales. Estas visitas permiten identificar tempranamente factores de riesgo y recibir orientación nutricional para mantener una alimentación balanceada y un peso saludable.
Estilo de vida sano desde la infancia.
Los niños aprenden con el ejemplo. Por ello, es fundamental que los padres fomenten hábitos saludables desde los primeros años de vida. Esto incluye una dieta balanceada, actividad física regular y un uso moderado de dispositivos electrónicos. A continuación, algunas recomendaciones clave:
En el marco del Día del Niño, el Dr. Vargas Caycho subraya que la obesidad infantil tiene consecuencias potencialmente graves a mediano y largo plazo. “Atrás quedó la idea de que un niño rollizo es sinónimo de buena nutrición. Hoy sabemos que el verdadero bienestar se construye con una alimentación balanceada y actividad física regular”, afirma.