Salud en Casa.– En el Perú, apenas 3 de cada 10 estudiantes de 4° de primaria comprende lo que lee, según la Evaluación Nacional de Logros de Aprendizaje (ENLA) del 2024. Este dato resulta alarmante y pone en evidencia una crisis de aprendizaje que exige poner la lectoescritura en el centro de la agenda pública. En el marco del Día del Niño, la Fundación Instituto Natura, organización sin fines de lucro de la marca Natura, señaló que garantizar la alfabetización en la edad adecuada no es solo un objetivo educativo, sino un compromiso ético con el presente y el futuro de la niñez.
Si bien, asegurar el derecho a la educación es responsabilidad del Estado en articulación con la comunidad, las organizaciones del tercer sector (fundaciones y ONGs), entre otros actores, también pueden desempeñar un rol clave acompañando y fortaleciendo los esfuerzos por mejorar la educación. “Poco a poco, en el país se ha tomado conciencia sobre el papel de las empresas en el progreso de la sociedad, sobre todo con foco en los más pequeños. A través de fundaciones y alianzas con ONG, en la fundación hemos tomado un papel activo en el proyecto del país, sostenido en la educación”, señaló Jaira Alencastre, líder de Fundación Instituto Natura Perú.
El llamado “tercer sector” puede desempeñar un papel clave como catalizador de cambios estructurales en educación, al vincular evidencias, experiencias y recursos que aceleren transformaciones en los sistemas educativos. Trabajar de manera articulada entre el sector privado, público y civil resulta fundamental para diseñar e implementar políticas públicas orientadas a garantizar la alfabetización en la edad adecuada. Esto incluye la dotación de materiales y espacios de lectura, así como el acompañamiento a docentes.
Sin embargo, estas acciones requieren financiamiento. “En nuestro caso, la fundación se financia a través de la línea Creer Para Ver (CPV), los cuales son productos no cosméticos, cuyas ganancias se destinan íntegramente al desarrollo integral de las Consultores de Belleza y al financiamiento de nuestras causas, siendo una de ellas la educación de niños y niñas”, indica Alencastre.
Asimismo, diferentes instituciones del tercer sector suelen realizar alianzas para maximizar su impacto. Por ejemplo, Fundación Instituto Natura, junto a Enseña Perú, trabajan con las UGEL Ascope y UGEL Virú para diseñar e implementar intervenciones de alto impacto que fortalezcan la lectoescritura en los primeros grados. La estrategia integra capacitación y acompañamiento docente, así como planeación pedagógica con guías de clase, intervención que alcanza a más de 5,500 estudiantes de primaria temprana.
Este impulso se complementa con la campaña +Educación, activa desde 2023, que ha beneficiado a 14 escuelas en Lima, Callao, Arequipa, Piura, Iquitos, Ica y Ucayali. A través de esta iniciativa se han donado más de 6 mil libros y se ha llegado a casi 5 mil estudiantes en el país, reforzando hábitos de lectura y el vínculo escuela–familia.
Paralelamente, hasta la apertura de su más reciente biblioteca en Belén, Iquitos; Natura ha beneficiado a más de 76 mil estudiantes de más de 460 escuelas públicas y logrado implementar 14 bibliotecas escolares a lo largo del territorio peruano. Estas actividades generan un impacto positivo en las comunidades, mejorando las posibilidades de los niños en las mismas y reduciendo brechas de acceso a la educación.
“Invitamos a sumar esfuerzos para que todas las niñas y todos los niños del Perú aprendan a leer y escribir en el momento oportuno. Es una tarea concreta, medible y alcanzable si se trabaja en conjunto. La lectura y la escritura tempranas no son solo objetivos pedagógicos, son el punto de partida para una ciudadanía plena y una sociedad con mayor equidad. El compromiso es claro: seguir articulando e impulsando políticas públicas e iniciativas que permitan a más niños y niñas acceder a una educación de calidad”, finaliza Alencastre.