Melatonina para dormir: cuándo puede ayudar y cuándo no

Melatonina para dormir: cuándo puede ayudar y cuándo no

15 Mayo, 2026

 Su consumo se ha popularizado como solución rápida frente al insomnio, pero especialistas advierten que tiene indicaciones específicas, efectos limitados y no reemplaza la evaluación médica cuando los problemas de sueño son persistentes.

 

Salud en Casa.- En farmacias y plataformas digitales del país, la melatonina se ha convertido en uno de los productos más solicitados por quienes buscan dormir mejor. Su venta en formatos como gotas, tabletas o gomitas ha reforzado la percepción de que se trata de una solución simple para cualquier problema de sueño.

 

 

 

Sin embargo, la melatonina no es un sedante. Es una hormona que el organismo produce de forma natural y cuya función es regular el ciclo sueño-vigilia, enviando al cuerpo la señal biológica de que es momento de dormir.

La melatonina no induce el sueño como lo hace un medicamento para el insomnio. Su función es regular el ritmo circadiano, por lo que su indicación es más específica de lo que muchas personas creen”, explica el Dr. Darwin Vizcarra, Neurólogo y especialista en Medicina del Sueño de Clínica San Felipe.

 

 

El especialista señala que su uso está recomendado principalmente en:

 

 


 

 

 

 

·        Trastornos del ritmo circadiano, como el jet lag.

·        Alteraciones del sueño asociadas al trabajo en turnos nocturnos.

·        Retraso de fase del sueño, frecuente en adolescentes.

·        Algunos casos en adultos mayores con menor producción natural de melatonina.

 

En cambio, su efectividad suele ser limitada cuando el insomnio está asociado a estrés, ansiedad o hábitos inadecuados de sueño.

 

En ese contexto, el uso de melatonina sin supervisión médica puede generar errores frecuentes, como tomarla en horarios inadecuados, utilizar dosis mayores a las necesarias o prolongar su consumo sin tratar la causa real del insomnio.

 

Aunque no genera dependencia química en el sentido clásico, sí puede producir dependencia psicológica. Además, algunas personas pueden presentar efectos adversos como somnolencia diurna, dolor de cabeza, mareos o molestias gastrointestinales.

 

El Dr. Vizcarra recomienda acudir a una evaluación médica cuando:

 

 

·        La dificultad para dormir dura más de tres semanas.

·        Existen despertares frecuentes o sensación de sueño no reparador.

·        Se presentan ronquidos intensos o pausas respiratorias.

·        Hay síntomas de ansiedad o depresión asociados.

 

El error más común es pensar que cualquier dificultad para dormir se resuelve con una pastilla. Cuando el insomnio persiste, es importante evaluar sus causas médicas, emocionales o conductuales.

 

 

La popularidad de la melatonina refleja la búsqueda de soluciones rápidas frente a un problema cada vez más frecuente. Sin embargo, no todos los trastornos del sueño tienen el mismo origen ni se resuelven con suplementos, por lo que el diagnóstico adecuado sigue siendo clave para mejorar la calidad del descanso”, indica el especialista en Medicina del Sueño de Clínica San Felipe.