Salud en Casa.- La Coalición Por un Perú de Largo Aliento presentó el estudio de percepción “Prevalencia de silicosis y otras enfermedades respiratorias ocupacionales en los sectores industriales y extractivos del Perú”, una investigación que analiza cómo las empresas peruanas perciben y gestionan los riesgos asociados a la exposición a polvo respirable, sílice y otros contaminantes presentes en actividades de alto riesgo.
El estudio, implementado por IMASEN, recoge información de profesionales vinculados a áreas de seguridad y salud ocupacional, recursos humanos y supervisión operativa en sectores como minería, construcción, metalmecánica, abrasivos, vidrio y cemento.
Entre sus principales hallazgos, el informe evidencia que la exposición a polvo y agentes respirables ocupa un lugar relevante dentro de la gestión preventiva de las empresas. El 64% de las organizaciones encuestadas identifica este tipo de exposición como uno de sus principales riesgos laborales.
Asimismo, las empresas no solo reconocen el riesgo, sino que también reportan enfermedades respiratorias asociadas a la exposición ocupacional. La bronquitis aparece como el diagnóstico más frecuente, seguida por neumoconiosis/silicosis y asma. Además, el 61% de empresas encuestadas señala haber identificado casos de silicosis dentro de su organización.
“El estudio confirma que la salud respiratoria de los trabajadores no puede seguir siendo abordada únicamente desde la entrega de equipos de protección personal. La prevención exige un sistema integral que combine equipos certificados, capacitación, uso adecuado y estándares técnicos claros”, señaló el Dr. José Luis Cabrera Rivero, Presidente de la Sociedad Peruana de Neumología.
El informe también advierte que las enfermedades respiratorias ocupacionales impactan directamente en la operación de las empresas. La disminución de productividad (67%) y los días de trabajo perdidos (66%) aparecen como las principales consecuencias, evidenciando que el riesgo respiratorio no solo es un problema de salud, sino también de sostenibilidad operativa.
Uno de los hallazgos más relevantes es que contar con equipos de protección no garantiza una prevención efectiva. El 84% de empresas identifica el uso inadecuado o inconsistente de EPP como un factor clave en la aparición de enfermedades respiratorias, mientras que el 31% reporta presencia de equipos falsificados o de baja calidad.
El estudio también identifica una brecha en la gestión preventiva: las empresas priorizan medidas como supervisión, entrega de EPP y capacitaciones, mientras que acciones técnicas como monitoreo de sílice, ventilación o control de polvo tienen menor presencia. Esto sugiere que la prevención sigue enfocándose más en el comportamiento del trabajador que en el control del ambiente de exposición.
Finalmente, el informe destaca la necesidad de mayor claridad técnica en la regulación. Aunque las empresas conocen la normativa vigente, más de la mitad considera que no cuenta con suficiente especificidad para su aplicación operativa. En esa línea, el 98% reconoce la necesidad de contar con lineamientos más específicos para prevenir la silicosis y gestionar la exposición a sílice respirable.
Para la Coalición Por un Perú de Largo Aliento, estos resultados evidencian que el desafío ya no es solo reconocer el riesgo, sino fortalecer las herramientas técnicas y regulatorias para prevenirlo de manera efectiva.